39.700 MILLONES DE INSOLIDARIO, CRUEL E INEFICIENTE SALVATAJE FINANCIERO

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39.700 MILLONES DE INSOLIDARIO, CRUEL E INEFICIENTE SALVATAJE FINANCIERO

Propuesta motivada para un aumento masivo e igualitario al sector de jubilados.

Un aspecto que importa por importar a la economía, a los derechos humanos y también a la moral y a la seguridad jurídica.

Aunque desestimado en su real dimensión por algunos economistas, el valor del consumo interno es una realidad que, en los hechos constituye un quid decisorio para determinar el éxito o el fracaso de medidas de política económica que postulen el desarrollo cierto por condiciones viabilizadoras del proceso macro.

Sobre todo está indicada la atención al consumo cuando como ocurre al presente en nuestro país, está involucrada la urgencia de proveer de asistencia para cubrir necesidades básicas a un sector inmenso, tradicionalmente relegado en las consideraciones de gobierno, y que se erige hoy, ante la indiferencia de los técnicos y de los que ejercen el poder-bastaría el 10% del blindaje-, en una oferta magnífica, de la clase pasiva para receptar y transferir a la sociedad, los bienes provenientes de una sabia administración de una porción de los dólares del “salvataje” o “blindaje”. Es que, parece increíble la ausencia de toda previsión-entre las alternativas tenidas en cuenta para definir los planes para promover el desarrollo con asistencia del crédito internacional en lo concerniente al deber constitucional de atender por el Estado a la asistencia de la seguridad social, cuyos gastos desorbitados por una legislación perversa no alcanzan a cubrir una asignación de pasividad digna para millones de jubilados y pensionados, garantizada por grandes convenciones internacionales que instalan su carácter progresivo y, por ende, promocional, intangible.

Cuando se vacila en medio de tantas vicisitudes, cuando el tiempo se instala exigiendo con perentoriedad propuestas lúcidas-no improvisación-para dar soluciones claras y lo más seguras posibles, he aquí, a disposición plena del gobierno la real oportunidad de crear una fuente de consumo interno potencialmente de valor importantísimo, con que, dado el índice del sector pasivo respecto de sus tendencias al gasto con el excedente de sus ingresos mensuales, es de suponer que todo él se volcaría al consumo de bienes producidos internamente, beneficiando , la actividad de las PyMES, o volcándose hacia el ahorro, con el consiguiente efecto anti-inflacionario y multiplicador, para evitación de que el crecimiento se esfume, y con él los efectos queridos del “blindaje”.

¿Cómo puede crecer la economía exenta de componentes efectivos y eficaces que, más allá del especulativo panorama bursátil, financiero, fiscal, informado por la “contabilidad creativa” por los “bonos basura” y los “compradores hostiles” dentro de la globalización financiera, sean capaces de insertar en la realidad misma de las cosas y por respeto a las garantías a los Derechos Humanos el fuego sagrado del bien común, ligado al interes general como principio y fin en la búsqueda de la justicia, la paz y la seguridad públicas?

¿Cómo puede despreciarse, imprudentemente, una base de apoyatura cierta para la economía real, que prevee con inmediatez su rédito, como lo haría un aumento importante en los haberes dé esos millones de partícipes necesarios del gran drama de la miseria, llevada con tanta dignidad por tantos argentinos?

¿Cómo puede prescindirse, con tamaña crueldad cargada de ilegitimidad y cinismo, de atender a la debida restauración del nivel de vida de esas personas, afectadas rectamente por la evolución de un proceso que les ha vaciado de su poder de compra y de otros bienes valiosos para la condición humana como el acceso a salud, vivienda, cultura, y al libre desarrollo de la personalidad en un Estado democrático?

¿Cómo hecharle la culpa, mas tarde a los factores externos cuando no se aplican recursos indicados por la razón, mientras y en tanto quedan pendientes, “con alfileres” (José Luis Espert dixit-A.F.,20/12/00) una cantidad de cuestiones que también hacen a la “cuenta capital”, como ser el comportamiento de todas las otras fuentes del financiamiento? Mientras y en tanto prevalecen las estimaciones para nada científicas, sino fruto de la improvisación contumaz volcada a la circunstancia y de la ausencia de concienzudo estudio desde la cavilación del estadista. (Ha dicho Marco Robozov que “…existen otros casi blindajes que no se han considerado pero que mejoran notablemente las perspectivas de cerrar financieramente el año 2000 sin tener que recurrir a los mercados competitivos internacionales) A.F. 22/12/00 p.7.

De ahí que la rectificación del errómeo enfoque que combatimos clama por su inmediata “puesta en acto” en la seguridad de que así serán contemplados el derecho del cuerpo social a ser beneficiario de los sacrificios y beneficios del “salvataje financiero”, y las futuras generaciones por los efectos materiales y morales de un acto de solidaridad que sea dictado por la razón y la justicia, y atendiendo a principios cardinales que han dejado de ser meras indicaciones significativas para instalarse en la cúspide del Estado, al margen y por encima del interés bancario, financiero, cuya participación estaría vedada en aras de un beneficio de la transferencia directa de orden social. He aquí el meollo de la cuestión entonces. Superar este escollo perverso es la convocatoria al estadista político de la hora.

 

Buenos Aires, Diciembre de 2000

Dr. Camilo Hugo Rodriguez Berrutti

Investigador Científico – Profesor de Derecho Internacional Público

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